Las dos caras de Pigmalión

rob198

Según cuenta la leyenda, Pigmalión era un escultor de Chipre que se enamoró perdidamente de una de sus obras, una estatua femenina a la que llamó Galatea. Tal era su amor que rogó a los dioses que la convirtieran en una mujer de carne y hueso, y Afrodita, compadeciéndose de él, le concedió su deseo.

El protagonista de este relato da nombre a un fenómeno que en psicología se conoce como efecto Pigmalión o profecía autocumplida: lo que los demás esperan de nosotros, lo que creen que somos o podemos llegar a ser nos lleva a cumplir esas expectativas.

Los psicólogos Robert Rosenthal y Leonore Jacobson demostraron en 1964 la existencia de este efecto con un experimento en una escuela de primaria. Hicieron un test de inteligencia a todos los alumnos, y todos sacaron notas similares. A continuación, escogieron a una serie de niños al azar e informaron a sus profesores de que habían sacado notas altísimas en el test (lo cual era mentira) y que por tanto tendrían un rendimiento académico mucho más elevado que el resto. Al acabar el curso, comprobaron que efectivamente los niños señalados habían sacado notas mucho más altas que sus compañeros. ¿Por qué? Porque los profesores, convencidos de su potencial, durante todo el curso les habían prestado una especial atención, dándoles más confianza y estimulándolos con mayores retos.

Así pues, las expectativas que los demás tienen sobre alguien determinan la manera en que le tratan, lo que influye en la concepción que esa persona tiene de sí misma y en su comportamiento.

Pero de la misma manera que el efecto Pigmalión tiene una cara positiva, también puede tener un lado menos amable: cuando las expectativas son negativas suponen un verdadero obstáculo para el desarrollo de la persona, que tiene que luchar para romper con esa imagen que se tiene de ella y demostrar su valía. Esto puede dar lugar a problemas de autoestima y bajo rendimiento, especialmente entre los niños y jóvenes que son los más vulnerables a este efecto.

Pues estas son las dos caras del efecto Pigmalión, ahora planteo dos cuestiones:

  1. Creo que es algo que no se puede negar, no es que le pase a todo el mundo pero puede ser relativamente frecuente. Yo personalmente he experimentado más la parte mala que la buena xd. ¿Habéis “sufrido” vosotros este efecto?

  2. Las expectativas que dan lugar al Pigmalión suelen basarse en juicios de valor, la cuestión es: ¿Tenemos derecho a juzgar a una persona y decidir por ella lo que es o lo puede llegar a ser? Yo creo que no.

Se abre el debate ;)

2
B

A priori me parece que la respuesta es muy obvia. Sí, es normal que se presupongan cosas sobre la persona que tenemos enfrente, forma parte de nuestra comunicación y es un recurso esencial para no tener que hablar de absolutamente todo. Lo que está mal es atribuir veracidad porque sí a esa idea que te has formado, hay que dejar de pensar en binario y pensar en probabilidades: "De acuerdo, es muy posible que esta persona haga X mal. Voy a estar preparado y a tener en cuenta que podría hacer X mal, pero no voy a desmotivarle o prohibirle hacer X porque en realidad no tengo ninguna prueba de ello". Está explicado muy simple, pero creo que la idea queda clara, es pura lógica.

Lo que sucede es que cada ser humano es complejísimo, y lo que suelen hacer personas como los profesores, que tienen a su cargo a un cojón de criaturas, es simplificar al individuo que tiene enfrente. Se acuerdan de ciertos rasgos, a menudo no verificados sino interpretados, y con eso tiran. El mundo es más fácil si lo simplificas, te permite organizarte mejor, tomar decisiones y organizar al resto si están a tu cargo. Por lo tanto, ¿se entiende que pase lo del Pigmalión ese? Sí. ¿Sería mejor que no pasara? Claro. ¿Existe una obligación moral por la que no debemos dejar que pase? Es cuestionable. En un mundo casi perfecto, okey, pongámonos exigentes. A día de hoy, meh, hay mil problemas (incluso en el primer mundo) que necesitan atención antes que eso, en mi opinión.

Y creo que en mayor o menor medida todos habremos sufrido tanto su cara buena como su cara mala.

1 respuesta
rob198

#2 Estoy mayormente de acuerdo con lo que dices, entra dentro de lo normal dada nuestra naturaleza pero muchas veces olvidamos que los demás son tan complejos como nosotros (o más), y empezamos a poner etiquetas. Y cuando a una persona su entorno le pone una determinada etiqueta, tiende a interiorizarla y creérsela, sobre todo si es un niño/adolescente. El problema viene cuando son etiquetas negativas que, en vez de servir para potenciar sus cualidades, sirven para todo lo contrario: que coja complejos, que no se desarrolle correctamente como persona, que tenga un bajo rendimiento en los estudios/trabajo, y que acabe teniendo problemas psicológicos y sociales.
Ejemplos:

  • El niño al que su padre desprecia diciéndole que no vale nada y nunca llegará a ser alguien, y que desarrolla miedos e inseguridades que le pueden afectar en todos los ámbitos de su vida.
  • El adolescente al que acosan en el instituto por ser "diferente" y que se acaba creyendo que es peor que los demás, con los consiguientes problemas psico-sociales que puede arrastrar durante años.
  • El joven que por pertenecer a una determinada comunidad tiene que luchar para demostrar que no se corresponde con el estereotipo que la sociedad tiene sobre su comunidad, afrontando dificultades para estudiar y encontrar trabajo.

Edit: la 2ª pregunta de #1 es muy obvia pero creo que de hecho lo hacemos y mucho.

1 respuesta
B

#3 Sí sí, estamos de acuerdo, simplemente puntualizaría de nuevo el tema de que las etiquetas no son necesariamente malas. Hay mucha gente que las critica, pero al fin y al cabo forman parte de un recurso muy útil para entender el mundo y moverse en él. El problema es que estas etiquetas deben ser tratadas siempre como información orientativa y abierta a cambios en cualquier momento, no como un pack de prejuicios que le vamos a encasquetar a alguien y que va a suponer un condicionante en nuestra actitud.

1 1 respuesta
rob198

#4 A eso es a lo que voy, esas ideas no tienen por qué ser malas mientras sean orientativas como dices, o sean directamente beneficiosas porque ayuden a la persona a progresar, el límite está en usar las etiquetas como arma para minar la confianza o desprestigiar, y para clasificar a la gente en categorías inamovibles.

Creo que has dicho la palabra clave en todo esto: el pre-juicio, juzgar sin conocer y lo que es más, sin tener intención de conocer. Creo que se evitarían muchos problemas personales y sociales si nos dejáramos de tantos prejuicios. Y de cara a la galería nadie tiene prejuicios, pero luego en privado resulta que no les gustan los que tienen un determinado color de piel, o una determinada ideología, o una determinada orientación sexual, o visten/se comportan de una determinada manera, o tienen un determinado físico, etc etc etc.

CAFE-OLE

pongo la banda sonora al hilo

U

En resumidas cuentas, me has evocado España, un país descreído de sí mismo. Aquí la cultura de ser gleba hace que al mínimo que destaque le cercenen la cabeza, y así que tenemos un país donde la gente se esfuerza en ser mediocre para ser aceptada. Hacer cosas sólo está mal, leer mucho es de empollones, necesitas un equipo de fútbol... Sigue los pasos y serás el Rey de los Cuñados.

Por otra parte, en la escuela nunca saqué notas brillantes, pese a entrar dentro de eso que llaman "altas capacidades". Luego repasas la cantidad de profesores a los que la envidia, la inquina o yo qué sé les ha hecho no ser justos contigo y se entiende. Cada vez que me esfuerzo pienso en las únicas dos o tres caras que al margen me hicieron buenos comentarios (en especial la de un profesor de lengua de la universidad, que notó los primeros meses que yo valía; cosa que se plasmó en la carrera).

1
1 año después
I

Hace poco me encontre con este termino por primera vez y me parecio muy interesante y algo que tener muy en cuenta sobre todo cuando se trabaja con niños tanto en el colegio...instituto...o en la misma familia en casa :family:

Me parece que es algo fundamental para que puedan crecer como personas sin que su autoestima se vea mermada porque de otra manera ya se les esta predisponiendo a que lo pasen mal durante el resto de su vida o unos cuantos años al menos

1 1 respuesta
I

PD: No sé editar comentarios asi que continuo aquí lo que quería decir jeje

Estoy preparandome ahora oposiciones de profesorado y me ha parecido un tema fundamental del que se le da poca importancia.

Mar5ca1no7

#8 Mediavida espera de ti que proximamente empieces a crear muchos hilos de poco interes hasta que te baneen. Se cumplira?

I

Hola Mar! de poco interés porqué? Si la gracia de los foros está en dar la opinión de los temas que te interese y tengan sentido, a mi este tema me gusta igual que me gusta hablar por ejemplo de cine, la cosa es no desvirtuar temas, este sé que era antiguo y llevaba tiempo sin hablarse en él pero el tema aún así sigue resultando interesante al menos para mi :)

2
Dieter

Cambio de estación cambio de cuentas.

Usuarios habituales