¿Por qué ha tenido que pagar 25,52 €?
Cuando haces un pedido desde fuera de la Unión Europea (como es el caso de Australia), aduanas puede aplicar:
IVA de importación (21% sobre el valor declarado del pedido + envío).
Aranceles (normalmente si supera los 150€, aunque para ropa pueden aplicarse desde menos).
Tasas de gestión (Correos cobra una tarifa fija por gestionar el trámite aduanero, que suele estar entre 5 y 20 €, según si se hace online o lo gestiona todo la empresa).
🧮 ¿Se calcula en función del valor?
Sí. Te explico con tu ejemplo:
Pedido total: 66 €
IVA (21%): 13,86 €
Gestión de Correos (estimado): 11-12 €
Total aproximado: 25-26 €, que cuadra perfectamente con los 25,52 € que le han cobrado.
¿Se puede evitar en el futuro?
Aquí van algunas ideas:
Evitar pedidos desde fuera de la UE o comprar solo en tiendas que ya incluyan tasas e IVA (algunas lo hacen y lo indican como “DDP: Delivery Duties Paid”).
Intentar que declaren el valor real pero bajo: No es legal pedir al vendedor que declare menos valor, pero algunas tiendas lo hacen automáticamente. Aun así, puede ser arriesgado (si el paquete se pierde o hay reclamaciones, solo cubre el valor declarado).
Usar empresas privadas con aduanas incluidas: Algunas como DHL Express, FedEx o UPS a veces hacen el trámite automáticamente y te cobran después, pero también suelen salir más caros.
Gestión online en vez de Correos: Si el paquete lo retiene aduanas, puedes gestionar tú el trámite por la web de la AEAT (Agencia Tributaria) y te ahorras la tasa de gestión de Correos.
¿Y si el pedido hubiera sido de 120 €?
Sí, hubiera tenido que pagar más. Por ejemplo:
IVA del 21% sobre 120 €: 25,20 €
Más la tasa de gestión de Correos (de nuevo, entre 5 y 20 €)
Si superara los 150 €, también podrían aplicarse aranceles (por ejemplo, ropa tiene un 12% de arancel a partir de cierto valor).
Conclusión rápida
El cobro ha sido legal y esperable al venir desde fuera de la UE.
La cantidad varía según el importe del pedido y el tipo de producto.
Para evitarlo en el futuro, hay que:
Comprar en tiendas con “envío con tasas incluidas” (DDP).
Evitar compras desde fuera de la UE si es posible.
Gestionar tú la aduana online si te lo permiten.