¡¡¡ CUIDADO, SPOILERS DE TODA LA TRAMA !!!
“ Las furias están cómodas en el espejo; es su morada. Hasta el agua más cristalina, si es lo bastante profunda, puede ahogar. ”
Clair Obscure: Expedition 33
DISCLAIMER: Este análisis es meramente narrativo y NO profundiza en todos sus temas.
Intentaré ser breve.
Empiezo a escribir esto a las 3:40 de un martes cualquiera. Hace unas dos horas que terminé de ver pasar los créditos del juego y todavía me invade la melancolía de haber estado echando un vistazo más profundo de lo que me hubiese gustado a una realidad que, aunque alternativa y ficticia, quema y duele por cercana, porque por desgracia las similitudes entre ficción y realidad en el convulso ambiente del planeta Tierra en 2025, son demasiadas.
Clair Obscure es, como muchas otras expresiones de arte humano, un reflejo de la realidad en que existe. Y que esta realidad persistentemente destructora resuene con tanta fuerza a día de hoy me parece tan preocupante que cualquier expresión humana así se convierte en una necesidad y una reivindicación absoluta de la rebeldía y el inconformismo. Trasciende la etiqueta de ocio, porque no deberíamos quedarnos estáticos ante semejante espejo lleno de claroscuros.
Otra vez Francia y la revolución.
Otra vez el cuello de algún rey, otra vez la hoja de alguna guillotina.
Aclaro que no vengo a decir que Exp.33 sea la mejor de dichas expresiones artísticas ni pretendo ensalzarlo aún más de lo que ya lo hemos estado ensalzando, pero sí necesito hablar de ello. Esta noche vengo a contaros por qué creo que Expedition 33 me ha roto un poco el corazón y por qué el mundo necesita este tipo de dolor para acabar sanando algún día... para aquellos que vengan después.
El Avance de la Nada: Gommage
Decía Michael Ende en su novela “La Historia Interminable (1797)" que la inacción y la inapetencia para con la vida podía provocar la mayor de las catástrofes; permitir el avance de la Nada y sus huestes. La verdadera muerte del espíritu humano: que nada importe, que la codicia y el egoísmo se proclamen reyes absolutos de la realidad.
Exp.33 rescata esta idea y nos transporta a un mundo ficticio dentro de un mundo ficticio donde el conflicto en su mínima escala (la familiar) se engrandece y rivaliza con nuestras lamentables guerras mundiales mediante el uso de la fantasía y la arte-ficción... convirtiendo dicho conflicto familiar en un evento de proporciones apocalípticas: la obra de Verso no puede sobrevivir a su autor, no importa cuánto daño genere.
Renoir, como un Dios Absolutista que todo lo puede justificar enarbolando la bandera del amor por su familia, habla de “compasión” mientras atraviesa el pecho de donnadies como Gustave para evitar que el chroma en su interior no se pierda en las entrañas de un nevron y pueda volver a su atormentada mujer, Aline. Gustave no es importante porque sólo es un trazo más del pincel de una Diosa desquiciada. A Renoir se la suda que Gustave ame a su hija como si fuera suya. Se la suda ver cómo la protege de lo que él piensa que es una muerte segura ante “el hombre del pelo blanco". Se la suda porque para Renoir, Gustave no es nadie y como tal, el acto de compasión de eliminarlo está mas que justificado.
Nada sufre quien nadie es y quien nada tiene. ¿Si no puedes ni tener una familia, qué te queda? ¿Para qué te levantas cada día y luchas?
Lo primero que me llamó la atención del juego (y sé que a muchos de vosotros también) es que está perfectamente lanzado para una generación concreta de jugadores: los que nacimos en los 90. Yo en concreto nací el 17 de Enero de 1992. Tengo 33 años este año. Un grupo de las tantas generaciones que están bastante jodidas en el lore de 2025.
¿Desesperanza? ¿Desapego? Ganas de rendirse o simplemente la aceptación de que... bueno, toca hacer lo que sea posible y no esperar que todo salga bien. Igual mañana se levanta Trump con ganas de marcha y lo mismo no puedo volver a poner gasolina en el coche nunca más.
Insertemos mentalmente el meme: “te invito a mi primera guerra mundial"
Estoy seguro de que han habido muchísimas generaciones sin rumbo a lo largo de la historia humana, pero eso no hace menos triste que la nuestra sea una de ellas.
Para cuando tomamos los mandos del juego, Renoir y los terrores que ha creado ya han estado matando expedicionarios durante décadas.
La gente de Lumière vive desangelada porque no hay un futuro al que mirar. La vida casi no parece merecer la pena...
Amo tanto a mis hijos, que he decidido no tenerlos
El espejo en el que nos refleja Exp.33 es este: Semidioses, CEO's de Twitter o Google, Pintores Absolutistas que pueden hacer literalmente lo que les salga de los cojones con el lienzo en que nos ha tocado vivir, a expensas de que no se les haya muerto un hijo de la familia que ellos SÍ han podido formar y que nosotros quizás no podamos más que soñar en nuestras vidas.
Bajo mi punto de vista y, tristemente, apelado a ello mientras simplemente esperaba divertirme jugando a videojuegos... TENEMOS la obligación de disentir en el mundo en que vivimos. TENEMOS la obligación de mantenernos esperanzados y firmes, de levantarnos y seguir aunque todo sea una puta mierda. Me ha sido imposible desapegarme de este concepto desde que empecé a verlo en el juego, y aunque me ha encantado y amo todo el conflicto específico entre personajes... no puedo evitar pensar en que el mensaje entre líneas es mucho más que la suma de sus partes.
Esta gente está hasta la polla del mierda de mundo estúpido que nos está quedando y se han dirigido específicamente a quienes creían que podrían escuchar. A los niños de la generación Fortnite difícilmente los vamos a poder salvar ya.
Se queda muy irónico el For those who come after cuando pienso en ellos.
Exp.33 GOTY