https://www.elmundo.es/opinion/columnistas/2025/06/16/684c15f1fc6c8391678b45aa.html
Copio y pego, por si alguien no puede leerlo gratuito.
Me ha gustado mucho este artículo de opinión y comparto con el autor la mayoría de sus reflexiones.
Creo que ahora mismo el socialismo en España está en su peor momento y la gran mayoría de los que nos hemos considerado "socialistas" en algún momento estamos totalmente desencantados y abochornados por la situación de los últimos tiempos.
Personalmente estoy hastiado de todos los políticos y las alternativas que ofrecen, no opino como la mayoría del foro que piensa que el país no tiene solución, pero creo que se necesita un cambio radical de gobierno y de alternativas.
Aunque aquí la mayoría de opinión está muy polarizada, me gusta compartir el artículo porque creo que la situación actual hubiera sido totalmente distinta si hubiera estado Madina.
Si alguien se hubiese podido montar en el DeLorean de Regreso al futuro y viajar hacia atrás en el tiempo para atarles las manos a Cerdán, Koldo y compañía (e impedir así el pucherazo en las primarias socialistas de 2014), España sería un país más decente y fiable. Lo mismo que sería muy distinta la vida de Eduardo Madina.
Este hombre que hoy dice lo que piensa, te abraza desde arriba y puede ir a San Mamés con el hijo viviría más estresado. Pero nuestro país, no.
Pongamos, la Justicia no sería objeto de caza mayor. No todo el que criticase al Gobierno sería ultraderecha. Puigdemont no obraría como el gracioso de Humor amarillo. Nuestra democracia sería menos sospechosa. La mujer del presidente no saldría en las noticias. No habría una vicepresidenta primera del Gobierno ocupando un sillón en la RAE. Ni John Cobra sería ministro de Transportes. Los casi 150 años del PSOE tendrían bastante que ver con el actual socialismo español.
Los malos siempre ganan, sostenía Rafael Chirbes. Y entre los malos, el peor de todos.
Miren si no a Netanyahu en Israel. Miren si no a Kevin Spacey en Seven. Miren si no a Melody en el Benidorm Fest. Miren si no a Pedro Sánchez.
Es cierto que las decisiones de un Gobierno -nos gusten o no- siempre están legitimadas por las urnas. ¿Pero qué pasa si la legitimidad se trunca? ¿Qué sucede si, desde el principio, todo ha sido un amaño? ¿Qué habría pasado con Marty McFly (Michael J. Fox) y con un país entero si aquel hubiese podido retroceder en el tiempo y cambiar el curso de la historia?
«El poder no corrompe, lo que corrompe es el temor, tal vez el temor a perder el poder», escribió John Steinbeck en Los vagabundos de la cosecha.
Y aquí tenemos la evidencia al fin (y gracias a la UCO) de un tipo cagado desde el principio, con miedo no tanto a perder el poder, sino a no alcanzarlo. Muñendo o dejando muñir a los suyos para que eso no suceda. Haciendo aquello de Pierre Nodoyuna y Patán, los villanos de dibujos animados de Hanna Barbera que les tendían todas las trampas posibles a sus rivales con tal de vencer en las carreras.
Porque no fueron unos militantes anónimos y entusiastas los que -por libre- se dedicaron al pucherazo mortadelista filemonero. Sino que, curiosamente, fueron unos tipos que hoy huelen a prisión y que ya entonces (ale-hop) conformaban la estrechísima guardia pretoriana del actual presidente.
Yo a mis amigos los quiero lejos de un cementerio nuclear, del contaminante amianto, del cieno del ruido, de posibilismo del poder. También lejos de esta política.
Si Eduardo Madina hubiese llegado a ser presidente del Gobierno, España sería otra cosa bien distinta al pudridero institucional en que se ha convertido.
España salió perdiendo con aquello que le hicieron, convendremos casi todos.
Pero -qué quieren que les diga- salen ganando su mujer y su hijo y salimos ganando sus amigos.