Bueno, voy a empezar por poner un poco en contexto mi situación (sé que va a quedar largo, pero creo que es necesario para que se entienda mejor). Soy bióloga, tengo 27 años y durante estos últimos años he alternado periodos de contratos laborales cortos con periodos de estar desempleada. Hace tres años, terminé un máster que, aunque no me arrepiento haber estudiado y me resultó interesante, era en realidad mi segunda opción, ya que al acabar la carrera no obtuve plaza en mi primera opción, un máster en biotecnología, ya que desde que estaba en el último curso de carrera he estado muy interesada en el tema de la biotecnología ambiental e industrial, sobre todo el tema de la biotecnología de microalgas y su uso para secuestrar CO2, el tratamiento de residuos industriales, el tratamiento de aguas residuales, etc. El máster que realicé no tiene nada que ver con ese tema, y está más relacionado con el ámbito de la genética y la farmacología.
Unos meses después de presentar mi TFM, en enero de 2023, obtuve una beca para realizar durante seis meses unas prácticas remuneradas en Inglaterra. Fue una experiencia que me aportó mucho tanto a nivel personal y laboral, y cobraba alrededor de 1500 euros netos al mes, lo que en Inglaterra se quedaba corto, pero para ser una beca no estaba nada mal, y el trabajo me gustaba porque era de técnico de laboratorio. Por desgracia, el proyecto se acababa poco después de que mi contrato se acabase y todo el mundo involucrado en el proyecto dejaba la empresa, por lo que no pudieron alargarme el contrato seis meses más (cosa que si que pudieron hacer con el becario que estuvo el año anterior). Cuando el contrato acabó, volví a casa y estuve unos meses haciendo cursos para desempleados, estudiando alemán y cosas así, y también aproveché para viajar. En enero de 2024 empecé a trabajar en control de calidad en una empresa biotecnológica, cerca de casa. El trabajo en sí, aunque no era lo más interesante del mundo, no estaba mal, ya que mezclaba oficina con laboratorio, y aunque estuve poco tiempo allí, las cosas que aprendí me fueron útiles, porque los laboratorios de control de calidad siguen más o menos la misma normativa en todo el mundo. Sin embargo, fue una experiencia de la que tengo un mal recuerdo, ya que me echaron durante el periodo de prueba, no por nada que hubiese hecho un mal trabajo, sino porque nunca tuvieron intención de que me quedase más tiempo: solo estaba allí cubriendo un puesto hasta que encontrasen a alguien con más experiencia, pero como les salía más fácil y barato echarme durante el periodo de prueba que hacerme desde el principio un contrato temporal, no fueron sinceros al respecto. Tres meses y medio después, encontré un trabajo gracias a un plan de empleo joven que fue todo un chollo: era en una administración pública, en el ámbito del medio ambiente. Al ser un puesto de administración pública, tenía las mismas condiciones y sueldo que un funcionario A1, pero claro, era un contrato de solo ocho meses, ya que para trabajar allí indefinidamente tienes que opositar (y no son unas oposiciones que sean realistas de aprobar para mí en un futuro próximo). Este contrato acabó en febrero de este año, y gracias a que estaba viviendo con mis padres y cobrando un sueldo muy alto, ahorré una barbaridad. Durante marzo y abril de este año, me lo tomé con calma, viajé e hice algunas cosas que tenía pendientes, pero a partir de mayo empecé a sentirme mal por estar desempleada. Al principio, sí que estaba mirando ofertas de empleo, tanto en mi comunidad autónoma como en el extranjero, pero eran malas fechas y no había muchas ofertas. Es cierto que entre abril y junio no me tomé en serio lo de mirar ofertas de empleo y apenas miré, pero en julio empecé a sentir la urgencia de buscar empleo de nuevo cuando me di cuenta de que mis ahorros estaban bajando más de lo que había planeado, así que empecé a solicitar en serio. Entre finales de julio y principios de septiembre, he tenido cinco entrevistas de empleo (dos de ellas no relacionadas con mis estudios ni empleos previos). Uno de los motivos por el cual no me había puesto muy en serio a buscar trabajo antes de verano era que sigo con la espinita de meterme en el mundo de la biotecnología industrial (especialmente la de microalgas), un ámbito que me interesa muchísimo, pero en el que no tengo experiencia previa. Estuve mirando ofertas de doctorado en el extranjero (si hago doctorado, no quiero que sea en España), pero con mis notas de la carrera, mi falta de contactos científicos (sobre todo recientes) y el hecho de que no tengo experiencia previa en el tema de la biotecnología, lo vi difícil, así que pensé que lo más fácil sería hacer un máster en el tema y meterme en ese mundo mediante prácticas y el TFM. Sin embargo, varias cosas me echaban para atrás: mi edad (sé que 27 años no es demasiado mayor para estudiar, pero siento que ya he pasado demasiado tiempo estudiando), la falta de ingresos (aunque tenía mucho dinero ahorrado, como el contrato acabó en febrero y no tuve derecho al paro completo, he tenido que tirar mucho de ahorros) y el hecho de que un máster es un compromiso de un año, y tal vez en ese año encuentre una oferta de trabajo mejor como ya pasó el año pasado. Aun así, por si acaso solicité a un máster que me interesaba en este ámbito en junio, y en julio salió que había sido admitida. Como no tenía que tomar la decisión definitiva hasta septiembre, decidí que haría el máster si no encontraba trabajo antes. También estuve buscando trabajos temporales para poder después estudiar el máster mientras cobraba el paro, pero no tuve suerte. El caso es que a principios de este mes me llamaron para una entrevista de trabajo para un puesto relacionado con mi anterior trabajo, también en el sector medio ambiental. Es un trabajo muy poco científico, y 100% de oficina (cosa que no me gusta nada y que sé que a la larga no aguantaría), pero por lo que he estado viendo este último año, hay bastante trabajo en el sector medio ambiental, y una vez que pasas de los 3-4 años de experiencia, he visto ofertas muy bien remuneradas. La semana pasada tuve que hacer la matrícula del máster, pero al día siguiente, me llamaron para ofrecerme la oferta de la que había hecho la entrevista una semana antes.
La cosa es que después de siete meses desempleada, y después de haber gastado más ahorros de los que pensaba que gastaría, mi prioridad ahora mismo era trabajar, tener ingresos y cotizar, así que acepté el empleo. El día anterior, cuando hice la matrícula del máster, estaba contenta porque iba a estudiar algo que me interesaba, y además, el máster tiene un programa de prácticas incorporado, y una de las posibles empresas es del ámbito que me interesa de las microalgas. Sin embargo, esa noche empecé a sentir mucha ansiedad por si estaba tomando la decisión acertada. Cuando hice mi primer máster, no resultó ser como había esperado que sería, no conseguí hacer el TFM en el departamento que me interesaba, y acabé bastante quemada. ¿Y si pasaba lo mismo ahora? Hasta que no empiece el máster, no sabré cómo es, ni si me va a merecer la pena irme hasta lejos para hacerlo, ni si voy a conseguir hacer prácticas en la empresa que me interesa. Además, me empecé a poner muy nerviosa cuando vi un documento relacionado con el programa de prácticas del máster y vi que al parecer, las prácticas duran un año entero, pero claro, cobrando alrededor de 800 euros los primeros meses. No me importaría si fuesen tres o seis meses, pero, ¿un año entero? Después de haber estado cobrando 1500 € por unas prácticas y un sueldo de funcionario, me parece un paso atrás, y claro, tampoco puedo saber desde ya si al menos haría las prácticas en la empresa que me interesa.
Así pues, he ido a lo seguro y he aceptado el trabajo que me han ofrecido. El sueldo es bastante escaso, pero dentro de lo esperable, los horarios son buenos y está relacionado con mi anterior trabajo (por lo que me sirve para ganar experiencia en el sector y hacer CV). No es el trabajo de mi vida, pero pensé que puede servirme para los próximos seis meses o dos años como mucho, dependiendo de que otras ofertas vea y de que vaya pasando, pero claro, a medida que pasa el tiempo, más lejano veo mi objetivo de meterme en el mundo de la biotecnología de microalgas. Sigo matriculada en el máster, que no empieza hasta octubre, y tengo dos opciones: cancelar la matrícula (aún no he pagado nada, y si la cancelo ahora, no tendría que pagar nada) o preguntar si podría hacerlo a tiempo parcial y adaptarlo para seguirlo de forma telemática (sé que podría hacerlo de forma parcial, dudo bastante lo segundo, pero por intentarlo…).
Hoy ha sido el primer día de trabajo, y claro, aún es muy pronto para juzgar, pero, aunque siento alivio por estar cotizando y volver a cobrar, me siento bastante vacía. Como ya he dicho, es una consultoría medioambiental, así que es un trabajo de oficina muy poco científico, justo lo que no me interesa, pero buscar trabajo ha sido tan duro mentalmente que siento que tengo que aferrarme a lo que encuentre. Después de todo, si dentro de un año sigo queriendo estudiar, siempre puedo volver a matricularme en ese máster o en otro, incluso pedir una excedencia, y siempre cabe la posibilidad de que encuentre un trabajo o contrato doctoral en el extranjero (donde son menos tiquismiquis con el tema de tener mínimo 3 o 5 años de experiencia en x puesto).
¿Creéis que he tomado la decisión acertada? ¿Qué habríais hecho vosotros?