Las tonterías que hay que leer, de verdad.
Yo a día de hoy, si no fuera por mi gimnasio en casa, directamente no entrenaría.
Tenerlo en casa me permite entrenar cuando quiera (fundamental para maximizar el día a día) y como quiera. Sin tener que desplazarme y sin tener que aguantar las masificaciones de los gimnasios comerciales actuales.
Lógicamente un gimnasio comercial tiene más máquinas, pero lo bonito de esto es que no las necesitas para estar marmóreo.



