Un enorme problema que tenia Warhammer Fantasy desde sus inicios es que está "demasiado" basado en la realidad o en otras obras y folklore genérico: los enanos son los típicos de Tolkien, los elfos también, el Imperio está basado en el Sacro Imperio Romano Germánico, el Caos son los clásicos caballeros oscuros y malignos con pinchos, etc...
¿Por qué esto es un problema? Porque GW no podía registrar como su Propiedad Intelectual (IP) ni nombres (enanos, elfos, El Imperio, etc...) ni diseños (no puedes registrar los Grandes Espaderos del Imperio porque son sencillamente Lansquenetes alemanes del siglo XVI armados con Montantes). Así, otras marcas pueden hacer miniaturas compatibles con las de GW, y restarle ventas. Desde un punto de vista de teoría económica, esta competencia hacía que GW no pudiese subir tanto los precios, y estos se acercasen más al punto de equilibrio (el punto óptimo entre la oferta y la demanda).
En el caso de Warhammer 40k, GW lo tuvo muchísimo más fácil: los diseños de las diversas facciones eran mucho más reconocibles y originales, y pudo registrarlas como su IP propia sin ningún problema. Así, las demás empresas no podrían hacer productos lo suficientemente compatibles como para suponerles pérdidas. Es decir, si los clientes querían comprarse Marines Espaciales, tenían que pasar sí o sí por el aro de GW. Esto les permitió subir mucho los precios. Desde un punto de vista de teoría económica, esta situación se llama "mercado monopolístico", y por propia definición sus precios son mucho más altos que los de equilibrio.
Volviendo a WHF, yo empecé a finales de 6ª, y hacerse un ejército de W40k era literalmente el doble de caro que hacerse uno de Fantasy. Sin embargo, ya en 7ª edición de Fantasy, GW intentó aumentar el precio de las minis de forma disimulada: por ejemplo, las nuevas cajas de regimientos estatales imperiales tenían casi la mitad de minis pero el precio era el mismo que las anteriores. Así, debías comprar dos cajas y gastarte el doble que antes. Además, ahora el número mínimo de minis por fila que hacía falta para sumar "bonificadores por fila" al resultado de combate pasó de 4 a 5, aumentando un poco la cantidad de minis por regimiento (por ejemplo, los de 12 pasaban a 15). Hubo gente que no aceptó todo esto, y se quedó en 6ª o se acercó aún más hacia las marcas alternativas de minis. Eso sin tener en cuenta la absurda escalada de poder con cada nuevo libro de ejército que salía en 7ª...
Dejando a un lado la divisiva y terrible 8ª edición (yo le tengo más asco que a AoS, que ya es decir), que ahondó aún más en los problemas anteriores, y manteniéndonos en el análisis de la Propiedad Intelectual, cuando GW mató fantasy y sacó AoS, metió nombres nuevos y rimbombantes (orcs por Orruks, Ogres por Ogors), y diseños de minis más originales. Así, por fin podían tener un juego de fantasía que pudiesen registrar totalmente como IP propia y moverse aquí también en un mercado monopolístico.
Esta es la razón por la que, al sacar The Old World, han cambiado los clásicos nombres de las facciones: para poder registrarlos.