La editorial Anagrama suspende la distribución del libro de Luisgé Martín con las confesiones de José Bretón
Ruth Ortiz, la madre de Ruth y José, asesinados por su padre José Bretón en octubre de 2011 cuando tenían dos y seis años en la finca familiar de Las Quemadillas, ha pedido a la justicia que se paralice la publicación del libro 'El odio', de luisgé Martín García (editorial Anagrama), que está a punto de ver la luz en las librerías, al entender que se vulñnera la intimidad de los menores y se ablanda la imagen de Bretón, que fue condenado a 40 años de prisión (20 por cada hijo) de los que cumple 25 en la cárcel de Herrera de la Mancha (Ciudad Real).
Según ha podido confirmar ABC y ha adelanto 'El País', Ortiz se ha dirigido al Servicio de Asistencia a Víctimas en Andalucía (SAVA) denunciando que el libro vulnera el Estatuto de la Víctima en relación a sus hijos y éste organismo, a su vez, ha trasladado la denuncia a la Fiscalía de Córdoba, que ha abierto diligencias. En su escrito, Ruth Ortiz ha pedido la adopción de medidas cautelares como la paralización del libro.
Hay que recordar que este libro de Luisgé García está basado en tres años de trabajo y correspondencia con José Bretón donde el cordobés llega a confesar la autoría del asesinato de sus hijos, a los que sedó con medicamentos y quemó en una pira que construyó con una mesa y restos de poda de olivo en su finca de las Quemadillas. Ni en la investigación, ni en el juicio en la Audiencia de Córdoba ni en su periplo penitenciario ha admitido los hechos hasta este momento, lo cual ha generado una gran expectación.
Bretón comenzó a pergeñar el crimen en septiembre de 2011, cuando su mujer entonces le comunicó que lo dejaba. Pero, según recogen las sesenta cartas que dan soporte al libro, no lo hizo por venganza. «¿De qué iba a vengarme? Yo estaba de acuerdo con la separación. Me parecía bien. Incluso empecé a buscar a otra mujer, llamé a Conchi y estuve a punto de quedar con ella. A mí no me parecía mal el divorcio, pero me atormentaba esa incertidumbre, el hecho de no saber qué iba a pasar con mis hijos», confiesa el parricida a Martín.
Los mató «por la impaciencia. Necesitaba que esa situación se acabara, que desaparecieran las dudas y la incertidumbre. Es como si se me hubiera metido un monstruo dentro de la cabeza que no me dejara dormir ni pensar en otra cosa. No podía encontrar soluciones. Y cada día era peor que el anterior».
«No busqué información en ninguna parte, no hice ninguna investigación. Había dos condiciones que tenían que cumplirse: que murieran sin sufrimiento y que los cuerpos desaparecieran luego para que no los encontraran. Sin cadáveres no hay crimen, eso está en cualquier novela policiaca. Tenía los medicamentos y tenía la leña en la finca, solo tuve que comprar el gasóleo», confiesa al autor del libro.
Hay que recordar que Patricia Ramírez, madre de 'El pescaíto' Gabriel Cruz, denunció que la asesina de su hijo en 2018 en Almería, Ana Julia Quezada, estaba grabando un vídeo en la prisión de Brieva (Ávila) y logró finalmente paralizar la producción de la misma.

