Después de un par de escuchas, me atrevo a decir que este es, con diferencia, su peor disco. Echo en falta la creatividad a nivel melódico y el mojo que tenían las canciones de otros trabajos. No hay ni un solo hit (Dracula?) en todo el álbum. La producción, basada constantemente en la caja de ritmo, un beat 4/4 de club repetitivo, se me hace interminable, quizá a quienes no estén tan familiarizados con la electrónica les resulte algo más atractiva, pero para mi el resultado es un álbum muy flojo, probablemente consecuencia de meterse en un terreno bastante desconocido para Kevin.
Esto es una crítica con mucho contexto, ya quisiera la mayoría sacar algo así. Se agradece que siga experimentando con su sonido, eso es de genios, aunque esta vez en mi opinión se haya quedado a medias.