"La Ley de Segunda Oportunidad es un mecanismo en España para que particulares y autónomos, de buena fe, puedan reestructurar o cancelar deudas imposibles de pagar tras un fracaso económico.
Mediante acuerdos con acreedores o concurso, y cumpliendo requisitos (buena fe, liquidación/plan de pagos y límites en deudas públicas), puede lograrse la exoneración del pasivo insatisfecho."
Yo entiendo perfectamente la ley de segunda oportunidad cuando, por circunstancias imprevistas, te encuentras en una situación que te supera y terminas en una mala posición. Me parece totalmente acertado que el estado intervenga y te ayude a salir adelante. Sin embargo, he leído este caso y no logro comprenderlo del todo.
"La justicia perdona 39.500 euros a una trabajadora que se endeudó tras pedir una excedencia para cuidar de su hijo menor"
La mujer acabó en una situación de insolvencia tras pedir en el año 2017 una excedencia laboral para cuidar de su hijo menor de edad. Concretamente, por razones económicas y laborales, el menor estaba bajo el cuidado de sus progenitores maternos, quienes residían en Alicante, sin embargo, el padre de la actora sufrió un grave accidente que impidió que el menor pudiera seguir bajo el cuidado de sus abuelos.
Como consecuencia de dicho accidente y la imposibilidad de los abuelos de continuar cuidando del menor, la trabajadora solicitó una excedencia para trasladarse a Alicante y cuidar de su hijo.
Ok, vale, mala suerte, pero lo entiendo... La verdad, me parece un sacrificio enviar a tu hijo a Alicante, ya que en Mallorca era imposible. No se menciona nada del padre, ¿está divorciado? ¿Ha fallecido?
Efecto ‘bola de nieve’: las deudas se fueron acumulando
La mujer regresó a Mallorca para reincorporarse a su trabajo y lograr recuperar su estabilidad económica, pero la pandemia del coronavirus agravó aún más su situación: fue despedida por el cierre de la empresa.
Con el tiempo logró encontrar un nuevo empleo, pero el salario que percibía era insuficiente para hacer frente a los gastos ordinarios. En aras de buscar un nuevo alivio financiero, entregó su vehículo a un familiar a cambio de ayuda económica, pero el coche seguía a nombre de la actora, por lo que las multas de tráfico y aparcamiento generadas por este familiar, y una por conducción negligente, recayeron sobre la actora, agravando su precaria situación financiera.
La mujer tuvo un segundo hijo, por lo que tuvo que solicitar una reducción de jornada para atender la crianza de este menor, quien apenas tenía un año de edad. Asimismo, tuvo que asumir con sus propios recursos las reformas y la compra del mobiliario y electrodomésticos del domicilio en el que residía. Y, aunque optó por alquilar una habitación del inmueble, los ingresos que le generaba el alquiler de dicha habitación no eran suficientes.
Coño, esto ya no es algo inesperado... vendes el coche en negro y luego vuelves a quedarte embarazada aunque estés en la mierda.
Entiendo que la mujer pudo haberlo pasado muy mal y estar en una situación desesperada, pero podría decirse que ella misma se lo buscó. Además, no entiendo por qué se le aplican este tipo de leyes. Si el filtro es tan "laxo", ¿a cuántas más se les están perdonando las deudas?