Queridos fachapobres:
Hoy quiero exponer un caso que ilustra perfectamente cómo un grupo de personas puede vivir cómodamente a costa de nuestros impuestos, bajo el pretexto de "divulgación científica". Se trata del proyecto ScienceTruck, financiado por el Gobierno español a través de la FECYT (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología), con un presupuesto total de 450.000 €. De esa pasta, la periodista Rocío Vidal (conocida como La Gata de Schrödinger) se llevó 30.000 € por su participación. El proyecto consistía en ir a colegios con experimentos y grabar videos para YouTube, pero acabó por la pandemia (según ella).
El usuario de X Pablo Haro es el que ha publicado la noticia:
Por su parte, la gatita se ha intentado defender como debe, panza arriba:
Me ha dado por buscar el canal de youtube y me he encontrado con un canal que tiene apenas 10k suscriptores y 78 vídeos, de los cuales la inmensa mayoría son vídeos cortos de 2 minutos, sin edición de ningún tipo, con 100-200 visualizaciones. El total de visualizaciones de todos los vídeos del canal asciende a poco más de 500.000 visualizaciones, de las cuales la mitad se las lleva un vídeo debate entre Quantum Fracture y Javier Santaolalla (vaya, qué sorpresa).
Os dejo el canal: https://www.youtube.com/@ScienceTruck/featured
Estas cifras en términos de ingresos de Youtube, supondrían unos 1.000 €, es decir, una media de unos 12 euros de ingresos por vídeo. Pero por arte de magia (la magia de los impuestos), esos 1.000 € se transforman en 450.000 €, como si de los panes y los peces se tratara. De esta forma, un grupo amplio de "divulgadores", técnicos, productores y demás vive del cuento: sueldos, viajes a colegios, montaje de platós... Todo pagado por ti y por mí. Es el clásico chiringuito: proyecto "chulísimo" (palabras de Rocío) que justifica gastar pasta gansa en algo que, sin subvenciones, no sobreviviría ni un mes.
Rocío Vidal defiende que es para "acercar la ciencia a los jóvenes", pero a qué coste? Con 30.000 € para ella sola, podría haber financiado becas reales para estudiantes o investigaciones de verdad. En lugar de eso, tenemos clips de 2 minutos sobre "qué es un virus" o "por qué soñamos", con views mínimas. Esto no es divulgación efectiva; es un enchufe legal. El Gobierno tira dinero a proyectos como este para aparentar que invierte en ciencia, mientras un círculo de influencers y periodistas se beneficia. Resultado? La sociedad paga, ellos cobran, y el impacto real es cero. Imagino que es por el bien común, el bien común de los implicados claro.
En resumen, ScienceTruck es un ejemplo perfecto de cómo robar legalmente a la sociedad, utilizando los impuestos para crear un producto mediocre que no se sostiene solo, pero que permite a unos cuantos vivir bien sin pegar un palo al agua. En el lado opuesto estamos los que emprendemos un negocio con nuestros propios ahorros, echándole miles de horas en armar el proyecto, mientras uno sigue trabajando para sobrevivir.
Y ya sabes, camarada, si esto te parece mal, es que la ciencia te parece mal, porque eres un cavernícola anticientífico que aun cree que la Tierra es plana.
Si queréis más detalles, mirad el canal y sacad conclusiones.



