Hace once años, en una entrevista con Évole, Pérez-Reverte dijo: “No va a cambiar nada”. Y, once años después, efectivamente ha sido así: nada ha cambiado.
El problema de la política en España no son sus políticos, sino la mayoría de sus votantes. Los políticos son una extensión cultural, social y económica de quienes los eligen. Honestamente, creo que no hay mejor definición. Y no se trata de culparnos como votantes en un sentido absoluto, sino de reconocer nuestra parte de responsabilidad. Todos somos cómplices porque nos han educado para serlo. En parte, somos los causantes de no haber sabido hacerlo mejor, desprovistos de herramientas intelectuales, desde los propios padres —que no querían que sus hijos pasaran por lo que ellos pasaron— hasta las escuelas, desde la infancia.
Si hace once años ya se hablaba de mecanismos de anestesia, hoy hemos abrazado aquello que nos evade durante los minutos que duran los reels en el baño. Han conseguido agotarnos hasta el punto de que hemos normalizado el meme en el que vivimos. Y lo hemos aceptado como dinámica de convivencia. Ahí están, en el Congreso, echándose mierda unos a otros con nuestro dinero. Nosotros, muy enfadados, soltamos la rabia en posts como estos. Y luego, a otra cosa. Para no perder el coche.
¿Qué otra cosa podemos hacer con las herramientas que tenemos?
Os recomiendo echarle un ojo a la entrevista, que ya he compartido en algún que otro hilo y me parece interesante:
