Tras la muerte de varios seres queridos y algunos de ellos de mala manera, me quedo con los finales felices.
Dependiendo de la historia, pegará más uno u otro.
Pero la verdad es que prefiero los finales abiertos.
Prefiero los felices, ya que termino con mayor satisfacción.
Pero si la trama de primeras tiene cierta tendencia a lo trágico y demás y todo esté bien hilado, el final amargo clava esa espina del "Qué injusto!" y eso, generalmente también lo hace más realista.
Sea como sea, también depende del propio estado de la persona en ese momento:
Si has tenido un día de mierda en el trabajo, o discutido con tu pareja y encima el prota del juego al que juegas se muere, pues es como para tirar la consola por la ventana.
Si ese día estás modo "happy flower" y el final también es feliz, es un añadido que te pueda hacer sentir aún mejor.
Pero ante todo, creo que todos buscamos que la historia y final tengan una coherencia (real o no) que nos deje con un sabor de boca en el que terminemos el juego diciendo "vaya pedazo de historia".