El australiano alerta que la electrónica borra la esencia del pilotaje.
Casey Stoner ha reaparecido este fin de semana en el Gran Premio de Austria, y lo ha hecho con la franqueza que siempre le ha caracterizado. Ha aprovechado su visita al paddock para lanzar un análisis crítico sobre el rumbo técnico de MotoGP, señalando que el exceso de electrónica y dispositivos ha reducido el papel del piloto y ha homogeneizado las motos hasta el punto de convertir la competición en una “guerra de ingenieros”. Stoner advierte que, si no se detiene esta tendencia, la categoría corre el riesgo de repetir los errores que en su día cometió la Fórmula 1, perdiendo espectáculo, diversidad mecánica y autenticidad en la pista, tal y como traslada nuestro colaborador Manuel Pecino.
Stoner no oculta su preocupación por el rumbo que ha tomado la tecnología en MotoGP. «Los pilotos lo quieren (las motos) de una manera y los ingenieros y fabricantes lo quieren de otra. Así que siempre hay una especie de disputa. Pero como no estamos fabricando motos de calle con estas, no creo que debamos pensar en desarrollar la electrónica hasta el punto al que ha llegado. Especialmente ahora, este fin de semana han traído un nivel completamente nuevo de electrónica. Literalmente puedes girar el acelerador, tienes casi 300 caballos de potencia y no pasa nada. Los mejores pilotos del mundo están pilotando las motos más fáciles de manejar del mundo, y no me interesa eso. Ya no tienes control sobre cuánto derrape quieres.»
Recuerda que incluso en sus últimos años ya le limitaban maniobras básicas por culpa de la electrónica. «Incluso cuando yo probaba, justo antes de retirarme, ya no me dejaban usar más el embrague entrando en la curva porque confundía al sistema. Así que ya no queda un elemento de habilidad en cada aspecto. Literalmente solo tienes que frenar fuerte, meterla en la curva y ahora todos los pilotos dicen que pueden abrir gas, apretar un botón y la moto baja sola. Hay demasiadas cosas en juego. Tenemos problemas con la temperatura de los neumáticos, problemas de estabilidad, accidentes más graves que nunca en MotoGP, y aun así se supone que estas motos son más seguras.»
«Vamos directos a repetir los errores que cometió la Fórmula 1»
El expiloto pide frenar la dependencia tecnológica antes de que MotoGP repita los errores de la Fórmula 1. «Hay que poner un límite: dejar de añadir cosas que faciliten la salida de las curvas. Impedir que la moto se levante no es un tema de seguridad, es comodidad. El control del tren trasero sí, pero hasta cierto punto, como hacíamos antes: un porcentaje de derrape de hasta el 20%. Deberíamos trabajar con eso y sin electrónica, para que el piloto tenga que controlarlo. Más allá de ahí, la electrónica puede ayudar a la seguridad, pero no ser algo en lo que se dependa al 100%. Ahora estamos coronando campeones ingenieros, no pilotos, y vamos directos a repetir los errores que cometió la Fórmula 1.»
El australiano cree que MotoGP sigue un camino equivocado y copia errores que la F1 ya corrigió. «Hay suficiente información y pruebas de que van en la dirección equivocada. Creo que depende de a quién escuchan dentro, quién impulsa esto. Como he dicho, hemos visto antes que estas cosas no funcionan y aun así seguimos el camino de todos los problemas que la F1 tardó años en corregir. Y lo han hecho bien: han creado carreras y un campeonato espectacular con coches grandes y anchos. Pero en MotoGP ahora vemos menos carreras emocionantes que antes.»
Además lamenta que las diferencias entre motos y el talento de los pilotos se hayan perdido con la electrónica. «Antes Yamaha era suave y buena en paso por curva y neumáticos, Ducati rápida pero con otros puntos débiles, Honda equilibrada, Suzuki fuerte en frenada… Había diferencias. Ahora todos con el mismo control de tracción trasero. Y si no tienes gran presupuesto para túnel de viento, caes en el mismo problema de F1. Quiero ver cámaras a cámara lenta mostrando derrapadas, neumáticos deformándose y pilotos controlando. Ahora es solo apretar un botón, y no se ve todo el talento que realmente tienen.».