- La presidenta de la Comisión de Transporte propone un carné de conducir específico para coches de más de 1,8 toneladas.
- Buena parte de los coches eléctricos no urbanos entran dentro de esta categoría.
En el punto de mira. Con sus ventajas o sus inconvenientes, los SUV están en el punto de mira de quienes abogan por un transporte más limpio y ciudades más seguras. Su mayor tamaño implica que haya menor espacio para aparcar, su punto ciego sea mucho mayor y su peso tenga consecuencias directas sobre el consumo y la expulsión de emisiones contaminantes.
Por ello, en los últimos meses hemos visto a activistas que los quieren sacar de las ciudades. Ayuntamientos que se están planteando aplicar algún tipo de tasa que castigue el mantenimiento de un SUV en las ciudades. O, simplemente, ponerle trabas al acceso a los mismos. Este último caso lo ha propuesto Karima Delli, presidenta de la Comisión de Transporte y Turismo de la Unión Europea.
Los límites del SUV. En la propuesta que Delli ha presentado surge una duda: ¿qué es un SUV? Como definir reglamentariamente qué es un SUV puede ser complicado, en el escrito se iguala SUV a coche de más de 1.800 kg. Son vehículos que la presidenta define como vehículos "pesados de pasajeros y picks up (SUV)".
Pero, evidentemente, en la categoría de vehículos de más de 1.800 kg no sólo entran los automóviles que, en el imaginario colectivo, entran como SUV. Numerosas berlinas ya coquetean con las dos toneladas de peso, sobre todo las eléctricas, cuya enorme batería provoca un problema evidente de sobrepeso.
La propuesta. "No sólo ocupan más espacio y son menos eficientes energéticamente, por lo que consumen más combustible y producen un mayor nivel de emisiones, sino que, en términos de seguridad vial, tienen más probabilidades de sufrir colisiones que los turismos ligeros", señala Delli en su propuesta.
Por todo ello, propone que para acceder a un vehículo de más de 1,8 toneladas de peso se necesite una licencia B+, un añadido que obligaría a contar con más de 21 años de edad y dos años de carné de conducir para poder acceder a la misma. Eso sí, se deja fuera de esta obligación a los conductores profesionales. Quizás porque la Unión Europea camina a un enorme déficit de ellos.



