Lo que está claro que el votante de izquierdas promedio prefiere que le metan una puñalada a que ganen unas elecciones cualquier otro que piense diferente. NO importa la ruina que se viva, los escándalos ni nada de lo que pase, ya que siempre estará con el y tú mas para justificar que le roben y le mientan.
Tenemos unas alternativas políticas lamentables, pero alegrarse de que pueda volver a salir el gobierno que está quemando el país, me parece que no está muy lejos del nazi que tanto critican y temen. Se ha impuesto la falsa ideología a la razón y a si nos va.