Tanto Javier Aureliano García como su número dos, Fernando Giménez, estaban siendo investigados por el 'caso mascarillas'. También ha sido arrestado el alcalde de Fines
Nueva redada contra la corrupción. El presidente de la Diputación de Almería, Javier Aureliano García; el vicepresidente, Fernando Giménez, y el alcalde de la localidad almeriense de Fines, Rodrigo Sánchez, los tres del Partido Popular, han sido detenidos por agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Los tres estaban siendo investigados por el caso mascarillas que está indagando el Juzgado número 1 de Almería.
Fuentes próximas a la investigación han confirmado este martes a EL MUNDO la detención de los tres políticos del PP antes citados y al menos otras dos personas más. Además, estas fuentes han explicado que se están llevando a cabo registros en domicilios y en la sede del organismo provincial en una operación que se desarrollará a lo largo de toda la mañana. En concreto, los registros de la UCO en la Diputación de Almería se están desarrollando en el área de Fomento, donde se ha precintado el despacho del jefe de servicio.
El caso mascarillas de Almería indaga presuntas comisiones ilegales y millonarias en contratos de suministro de material sanitario adjudicados por la Diputación durante la pandemia. Presuntamente, los arrestados habrían cobrado mordidas a las empresas que contrataron con la Diputación por la adjudicación suministro de material sanitario durante el Covid. Unos contratos que podrían superar los dos millones de euros.
El operativo desplegado este martes contra la corrupción -han añadido las mismas fuentes- está directamente vinculado con los contratos de compra de mascarillas por los que en 2021 ya fue detenido el ex vicepresidente tercero de la Diputación, Óscar Liria.
A partir de aquella investigación, han apuntado, se descubrieron nuevas irregularidades en otras adjudicaciones públicas de este organismo, que han sido el detonante de las detenciones de este martes.
La de pasta que se mango en pandemia con la excusa de los contratos de urgencia, aquí el que no corre vuela.