Recuerdo en CSS que cuando uno del equipo estaba en ese estado, todo giraba en torno a esa persona. Tuvimos una reunión del equipo hablando del tema y es verdad que, no siempre se puede estar en ese estado "perfecto" o al menos no por voluntad propia ni todos los días. y empezamos a investigar un poco qué nos pasaba en esos momentos. Y según algunos estudios que encontramos al respecto, hay ciencia detrás de ello:
- Neuroquímica: En este estado, el cerebro libera dopamina (placer), norepinefrina (alerta) y endorfinas (euforia), mientras reduce la actividad en la corteza prefrontal, lo que disminuye la autoconciencia y el "ruido mental".
- Sincronización: Los reflejos rápidos vienen de la práctica que convierte acciones en memoria muscular, manejada por el cerebelo, mientras la toma de decisiones tácticas sigue activa en tiempo real.
Recuerdo que recurrimos a una especie de "ritual" para estar en ese estado antes del match importante que ibamos a jugar: Yo creaba una hora antes una partida en mapas AIM (aim_glockon es perfecta), y me juntaba con el otro aimer del equipo, por aquel entonces un tal X-Swat. las rondas duraban 3 segundos de media, uno u otro acabamos muerto en ese lapso de tiempo, y tras una hora, entrábamos a jugar con un nivel de aim brutal. Lo malo es que si por A o por B ese día no te encontrabas en el mejor estado, todo ese aim se iba diluyendo según avanzaba la partida, empiezas a sobrepensar y a frustrarte algo que te saca completamente de ese estado mental.
Teniamos un jugador que siempre se bebía un cubata ANTES de un match importante y llegaba a ese estado fácil. ¿Por qué? Le ayudaba a evitar el clásico "overthinking" y enseguida se ponía a un nivel mucho mayor que el que siempre mostraba, lo malo, es que el efecto secundario del alcohol, y si se pasaba con la mezcla, el alcohol afecta al tiempo de reacción. el problema de este jugador era la propia "duda" ante una situación en el que veía a 2 de espaldas y, al intentar encontrar una solución, tardaba demasiado pensando. con ese nivel de alcohol, la duda o el miedo al fracaso desaparecía, pero lo dicho, afectaba negativamente en otros campos.