Los videojuegos no tienen por qué tener ambición artística.
Un RPG, por ejemplo, puede tener cero identidad visual o temática pero triunfar cuando lo importante son unas buenas mecánicas. Ya pasa hoy día, la mayoría de juegos no pasan de las mismas referencias (elfos, dragones, espadas etc) y estilos. Si la identidad artística es secundaria o irrelevante, qué más da que se use genIA para cubrirlo.
