La Junta de Andalucía asegura que hay 2.000 mujeres con pruebas de cáncer de mama dudosas y el servicio de salud está contactando una a una con ellas
La Consejería de Salud ha activado este jueves un servicio de llamadas telefónicas individuales a todas las mujeres cuyas mamografías presentan dudas médicas
Fuentes de la Junta de Andalucía matizan a la SER que según la estadística, sólo un 2% de esas pruebas dudosas acaban en malignidad, pero reconocen que se ha producido un “fallo de gestión” al no haber sido informadas. Así, la Consejería de Salud ha tomado la decisión de reforzar el mecanismo de comunicación, de tal manera que las 2.000 mujeres recibirán en breve una llamada telefónica del SAS para informarles de la situación de su prueba médica y los pasos a seguir.
Fuentes de la Junta confirman a la SER que este nuevo mecanismo de información telefónica se ha puesto en marcha este mismo jueves y comprenden que muchas mujeres puedan sentirse en estos momentos inseguras o preocupadas.
La Consejería de Salud mueve ficha con esta nueva medida después de que la SER haya desvelado numerosos casos de mujeres que han sufrido graves retrasos, en algunos casos de hasta dos años, en el diagnóstico y tratamiento de su cáncer de mama, asunto por el que el propio presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, se ha visto obligado a pedir disculpas.
En esta noticia alguna de las afectadas-> https://elpais.com/sociedad/2025-10-01/andalucia-admite-graves-retrasos-en-el-diagnostico-de-cancer-de-mama-y-creara-un-circuito-preferente-para-mujeres.html
“El 28 de marzo de 2023 me hice una mamografía rutinaria y sin resultados, todo ok. Hasta que el pasado 10 de abril me dijeron por carta que necesitaba pruebas complementarias y me citaban el 16 de mayo para una ecografía. Me fui a otro hospital, porque no podía esperar otros cuatro meses y, tras la biopsia, me operaron de un cáncer no muy agresivo y ahora tengo hecha una mastectomía en el pecho izquierdo. Si el cáncer hubiera sido excesivamente agresivo, yo ya estaría muerta”, relata con crudeza María, de 57 años y vecina de Sevilla, que pide no revelar su apellido.
2-3 años y 2000 mujeres con pruebas de cancer dudosas, que a saber que habrá supuesto en su supuesta cura o en su sentencia de muerte.
Y como en lo de las pulseras, aqui no dimitira ni perri.
