#67
Del Morad no me dices nada, eh, por lo que sea. Se ve que ese no entra en la segunda generación que sigue cada vez menos el islam.
Claro porque he hecho referencia donde precisamente creo que erras porque le dabas la razón, en lo que estoy de acuerdo contigo no tengo que mencionar nada, creo que peinamos suficientemente canas para dar palmaditas en la espalda.
Y por más que intento debatir contigo de buenas macho, siempre te crees que voy atacando.
Fíjate si sois veletas y no sabéis lo que defendéis que los que habéis estado toda la vida mamando la hoz y el martillo ahora venís de moderados a defender la religión monoteísta que más lleva a la práctica lo contrario a lo que se supone que decís defender
.
Falacia ad hominem de manual, en la que me sitúas en una posición ficticia de que me hago pajas con Stalin para satirizar en vez de ir al meollo de la cuestión.
Ni la proporción de compatriota / machista per cápita es la misma, ni justifica importarlos o defender "su cultura". A nuestros compatriotas nos lo tenemos que comer porque no queda más remedio, al de fuera de vuelta a su país que aquí no se viene a delinquir.
Nadie habla de defender culturas ni de importarlas, yo hablo de centrar el tiro y dejar de comprar el discurso populista absurdo.
Si importas delincuencia, obtienes delincuencia.
Y coincido con lo de que si delinque a su puto país, pero no le voy a pedir el carnet de socio de la religión que profese.
Vivo en la ciudad con uno de los barrios peligrosos del país (las 3000 viviendas) y te aseguro que la mayoría (o prácticamente casi todos el mundo allí) come cerdo que da gusto y los que son creyentes se declaran evangelistas igual que Yamal musulmán.
¿Significa que tengo que pensar que el hecho de que sean unos delincuentes de cojones es porque tienen la misma Fé que Dani Alves?
Pues no, primero son delincuentes y ya luego rezan a quien les da la gana.
Eso es lo que te vengo a decir.
Pero el populismo de ahora (que vienen los moros) como el de antes (que viene la casta) cala muy bien en la gente cuando está hasta los cojones.
Y yo me tragué el populismo antiguo, pero no me pienso comer el nuevo