El próximo lunes, 13 de abril, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su esposa, Begoña Gómez, viajarán a China en el primer viaje oficial que hace como presidente del Gobierno. Según informaron fuentes del Gobierno, a pesar de que esta es la cuarta vez que el jefe del Ejecutivo estará en el gigante asiático, el hecho de que haya sido una invitación formal junto a su esposa, a nivel diplomático, convierte la visita en oficial. Allí, además de reunirse con el presidente chino, Xi Jinping, también tendrá contacto con empresas españolas afincadas allí de sectores estratégicos como la automoción, las telecomunicaciones o energéticas.
Según contaron desde Moncloa, la pompa oficial se concentrará el martes, 14 de abril, cuando Sánchez mantenga un encuentro con su homólogo chino, Xi Jinping, en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, donde Xi agasajará tanto a Sánchez como a su esposa con un banquete. Según Moncloa, a efectos diplomáticos, ofrecer un banquete determina la oficialidad de la visita, ya que en anteriores ocasiones fue un almuerzo formal de trabajo.
Durante su visita oficial en el mes de noviembre, sus majestades los reyes, Felipe y Letizia, también fueron agasajados con un banquete en el mismo palacio.
Fuentes gubernamentales señalaron que España encara este viaje con tres metas principales: la primera consiste en reforzar los vínculos políticos con China, motivo por el cual se celebrarán reuniones de alto nivel entre ambos países para seguir consolidando la relación de confianza que el presidente ha ido cultivando con sus visitas anuales a Pekín. Aunque recalcaron que estas relaciones ya empezaron a fraguarse hace 20 años.
En segundo lugar, subrayan la necesidad de lograr un mayor equilibrio en las relaciones económicas, tanto en el ámbito comercial como en el de las inversiones. Para ello, están previstos encuentros con empresarios de sectores estratégicos como la automoción, la energía o las telecomunicaciones, entre otros. Además, también visitará la Cámara de Comercio UE-China, donde se reunirá con su presidente. Dentro de su agenda de visitas, también irá a importantes compañías, cuyos detalles se darán a conocer más adelante por parte del Ejecutivo. Además, Sánchez mantendrá reuniones con empresarios.
Finalmente, también se pretende reforzar la cooperación bilateral en ámbitos como la cultura, la educación y la ciencia. Para ello, en la agenda de Sánchez hay prevista una visita a una de las universidades más destacadas del país, además de un encuentro con su comunidad académica, incluyendo profesorado, estudiantes y especialistas en relaciones internacionales.
El mismo martes, antes de los actos oficiales, el presidente del Gobierno tendrá encuentros con inversores chinos a primera hora de la mañana y también se verá con el primer ministro chino, Li Qiang, con el que firmará varios acuerdos bilaterales de cooperación de los que el Gobierno todavía no ha desvelado el contenido concreto. Fuentes de Moncloa solo informaron de que se basarán en esos tres ámbitos enumerados anteriormente.
Además, tendrá un encuentro con el presidente del Comité Permanente de la XIV Asamblea Popular Nacional de China, Zhao Leji. Durante todos los actos oficiales del martes, Sánchez irá acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, que será el único miembro del gabinete que se traslade a Pekín. Fuentes del Gobierno confirmaron que no irá ningún otro ministro.
Abrir el mercado chino al campo
La balanza comercial entre España y China es enormemente deficitaria. Los datos oficiales muestran que los intercambios bilaterales entre ambos países ascienden a 60.000 millones de euros, pero el déficit es de 40.000 millones. Así, a pesar de que a lo largo de estos últimos años el déficit se ha acortado casi un 7%, todavía hay bastante desequilibrio. Por eso, desde el Ejecutivo aseguran que quieren potenciar las relaciones comerciales para que la balanza se corrija, y por eso buscan que el mercado chino se abra todavía más a los productos del sector agrario español.
Actualmente, España es el principal exportador europeo de cerdo a China. En 2024 se exportaron aproximadamente 540.000 toneladas de carne porcina y productos derivados al gigante asiático. Se espera que la cantidad en 2025 merme debido a los aranceles impuestos por China tras una supuesta investigación por competencia desleal. La tarifa que se aplica a España oscila entre el 9% y el 10% y estaría vigente desde diciembre del año pasado por un período de cinco años.
Tensiones diplomáticas aparte, España quiere que los productos agrarios permeen en el mercado del gigante asiático tal y como lo hizo el cerdo, y por eso este encuentro es importante, según Moncloa.
Asimismo, fuentes del Gobierno aclararon que todas estas visitas se hacen en clave europea, sobre todo en lo relativo al comercio. Al gestionarse esta materia desde Bruselas, las conversaciones que Sánchez mantendrá con Xi en materia comercial y de los usos de la tecnología serán según el punto de vista acordado por los Veintisiete.


