Gran partido del Barcelona, pero era demasiado complicado. El Barcelona perdió la eliminatoria con el esperpento de la ida.
Felicidades al Atleti.
Gran partido del Barcelona, pero era demasiado complicado. El Barcelona perdió la eliminatoria con el esperpento de la ida.
Felicidades al Atleti.
Ojalá mandasen al Madrid y al Barça a la premier una temporada.
Os daríais cuenta de la mierda de árbitros que hay aquí que cualquier toquecito y un poco de teatro ya es sancionable. Allí alguno le darían 50 derrames por partido al ver que dejan jugar y no pitan al actor de turno.
El fútbol siempre fue un deporte físico, no entiendo en qué momento cambio a ser una obra de teatro.
A mi juicio, el resultado de la vuelta de las semifinales de copa entre el Barcelona y el Atlético, lo considero más demérito de los madrileños que mérito de los catalanes.
El plan inicial del Atlético me pareció lógico y coherente: con una renta de cuatro goles a favor, sabes que el equipo rival debe adelantar líneas y volcarse en ataque, por tanto retrasas tu defensa, cierras espacios y dificultas la transición de la pelota, porque el contrario va a experimentar dificultades para hallar huecos, con un dominio a priori estéril del esférico. Eso implica no sólo que a medida que transcurren los minutos, el entusiasmo y el ímpetu decrecen, incrementándose la ansiedad y los nervios, sino que en el momento en que pierdan el balón, puedes plantear una contra mortal donde seguramente goces de ventaja porque apenas tienen hombres en la retaguardia. Si ejecutas bien el plan, o te vas al descanso con algún que otro tanto a favor, o con el 0-0 en el marcador, encontrándose el adversario angustiado, desesperado y cansado. En la segunda parte aprovechas el irremediable bajón físico junto con el declive mental, adelantas líneas, disputas el esférico en campo contrario y se acabó la eliminatoria.
Ahora bien, el problema es que para ejecutar ese plan, debes contar con una defensa férrea y contundente... Y el Atlético, no la tiene. Hay una jugada, que a mi parecer, lo resume y refleja a la perfección: tras el tercer gol, se produce un centro al segundo palo desde la banda derecha. El centro es claro y evidente, prácticamente telegrafiado, está buscando a Raphinha. El defensa tiene tiempo y margen de sobra para calcular la trayectoria, posicionarse y despejar la pelota. ¿Pero qué sucede? Pues que no se coloca bien, salta antes de tiempo y el balón llega a un Raphinha que luego la cede atrás para que remate alto Ferrán Torres.
Ese tipo de jugadas no son mérito del Barcelona, sino demérito del Atlético. Es innegable que la actitud del Barcelona estuvo acorde a la situación y que buscaron la portería contraria, pero no desplegaron ni mucho menos un juego arrollador, avasallador ni vertiginoso como para aplastar a su enemigo (al contrario que en la ida, donde el Atlético anuló al Barcelona), incluso en varias fases del encuentro fue bastante plano y dubitativo.
Pero claro, si la mitad de los centros a la olla son rematados porque incluso con tres centrales en los últimos 20 minutos, eres incapaz de impedirlos, fallas pases y transiciones desde atrás (al igual que sucedió contra el Brujas en el choque de vuelta de la Champions, gozando de la fortuna de que no les penalizó) y a tu lateral (Ruggeri) le superan constantemente (cuando no se tropieza él sólo directamente)... Lo que supondría un trámite en circunstancias normales, pasa a una convertirse en una complicación propia absurda y ridícula.
Si algo me hizo recordar y rememorar el partido de ayer, fueron aquellos duelos donde el Atlético contaba con un auténtico muro que como consiguiera ponerse por delante, no le remontabas. Por ejemplo, la primera liga que ganó el Atlético bajo el mando de Simeone, se decidió en un encuentro directo en la última jornada contra el Barcelona. Los catalanes sólo debían ganar por un gol de diferencia y no fueron capaces de pasar del empate a uno. ¿Porqué? Porque atrás tenían a dos centrales como Miranda y Godín que no dejaban pasar ni una. Anda que no intentó el Barcelona ese día generar ocasiones y peligro, simple y llanamente, fue incapaz. Con una defensa de ese calibre, ayer el Barcelona apenas habría rematado a puerta, ni mucho menos hubiera gozado de más de 10 córners.
Qué decir de eliminatorias en Champions como nuevamente contra el Barcelona o el Bayern de Guardiola, el equipo sabía perfectamente sufrir y defender a ultranza. Ayer, eso no se vió por ningún lado.
Es más, en los pocos contrataques que dispuso el Atlético, no acabaron en gol por un pelo, literalmente hablando. Primero Griezmann completamente sólo dentro del área que disparó con la pierna mala y por eso el esférico fue manso al centro, el poste posterior suyo, el cabezazo de Lookman que se fue fuera por un centímetro o la ocasión final de Sorloth que disparó alto.
Entre la fragilidad atrás, las malas decisiones en ataque (hay una ocasión donde Sorloth en vez de seguir conduciendo en carrera se duermió y se la robaron) y la falta de definición, el Atlético se complicó exageradamente una eliminatoria que debería haber sido, insisto, un mero trámite.
Es evidente que el Atlético tiene mucho potencial arriba y si está acertado, te puede destrozar, pero atrás no es en absoluto fiable. Por tanto, en función a como tenga el día en la final, puede ganar la copa con solvencia... O fracasar.
No sé los demás (tanto aficionados neutrales como colchoneros), pero eché de menos esa clásica y tenaz defensa espartana de antaño. Por otro lado, el Barcelona no tiene tanta plantilla como se vende, tiene varios jugones, pero a su vez unas lagunas descomunales que suelen suplir a base de intensidad y físico, pero a estas alturas de la competición, el mismo ya está mermando, al igual que padecieron la temporada pasada... El desmedido esfuerzo, se paga caro...
¡Saludos!
#1323 tu primera frase al revés aplícala al partido de ida. El Barcelona salió dormido. Ayer el ATM no jugó mal, jugó a lo que necesitaba.
El partido de ayer se vio mil veces, te sale fuerte el que tiene que remontar, gracias a eso y la calidad consigue marcar pronto y ya le tiemblan las piernas al que se veía clasificado.
No son partidos para un gran análisis táctico.
Juan Carlos Rivero ayer en Barcelona viendo una semifinal y hoy en Donosti viendo la otra, qué bien vive el hijoputa.
#1332 tuvo que hacer un pacto con el diablo
Que un inútil así se haya asegurado la vida de esa manera...
Bastante igualado el partido, pero las ocasiones más claras han sido de la RS.
A ver si lo que perdonó en la ida no le penaliza este partido.
Acabo de ver el penal? Que coño es eso jaja a 20 penaltis por partido. Y lo pitan 10m después, con cambios incluidos