Wonder Boy 3 the Dragons trap . Compré este videojuego para master system con mi abuelo , en el rastro, a principios de los 90, tendría 12 o 13 años . Era un flipado de la máquina y yo , ignorante de mi al ver wonderboy en la caja se me aceleró el pulso. Le pregunté al gitano del puesto si era como el de la máquina recreativa, a lo que me dijo que si siguiéndome la corriente, seguramente el jambo ni sabía de lo que le estaba hablando.
Le dí las 1500 pelas de semanas de ahorro y recados. Recuerdo leer el manual al que le faltaban páginas y estaba lleno de garabatos y códigos de su anterior dueño, ansioso lo devoré mientras volvía a casa en bus .
Cuando llego a casa y meto el juego en mi master system 2....bum, decepción al canto. El juego empezaba bien, pero no era lo que esperaba, eso de andar sin rumbo en un mapa gigantesco se me hacía bola. Mosqueado , por que yo lo que buscaba era algo como el arcade ( en aquel entonces jugaba al 3 de arcade y al monsterland ) lo metí en un cajón y me olvidé de el...hasta dos o 3 años después . Con 15 o 16 años, en uno de esos resfriados adolescentes que pillas que te dejan tumbado durante una semana no recuerdo como volví a jugarlo.
No se si fue porque con 15 años tu cerebro ha madurado y comprendes que un videojuego consiste en algo mas que tirar hacia la derecha corriendo matando monstruos, si por ese toque de rol que tenía y que ESA es la edad que tienes que tener para jugar a este tipo de juegos , el caso es que me enganchó lo que no estaba escrito . Estuve semanas jugándolo , guardando minuciosamente los códigos , explorando cada centímetro del mapa, viviendo a que para mi fue una de las mejores aventuras que jamás había vivido. La satisfacción que experimenté cuando conseguí terminarlo, el vacío que te queda cuando terminas algo que verdaderamente disfrutas, el como vuelves de vez en cuando a jugarlo para experimentar esas sensaciones....auténtica magia :
Imaginaos cuando se anunció el remake , yo lloraba de emoción. Y el poder usar esos mismos códigos que hacía casi 30 años escribí en un trozo de papel, cuando eres un chiquillo lleno de energía y de sueños fue una auténtica carta de amor al título , algo indescriptible.
Y si no lo habéis jugado...por dios jugarlo.